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Mostrando entradas de agosto, 2010

Sin definir

Me hubiera gustado dejar algún texto, pero el día no ha sido muy bueno. La verdad es que hay días que sería mejor no levantarse. Os dejo por unos días. Voy a perderme entre playas y bosques, ruinas de otros tiempos, pasadizos a otros mundos, atardeceres con ojos a medio abrir y, tal vez, locuras de corazón. Espero volver con aires renovados, inspiración a borbotones y medias sonrisas sin descubrir. Besos a tod@s. Entrad en septiembre con recuerdos veraniegos y esperanza de próximas escapadas.

¿Quién eres tú?

Quiero ser la princesa de mis sueños. Las relaciones públicas de la amistad. El escondite de los sueños. El antifaz de la amargura para de ella poder escapar. Quiero ser la dulce amada. La loca diversión. La tortura del amor. La bailarina de la pasión. Quiero ser el antónimo de la soledad. Quiero ser tu mundo y el mío, y de ellos quiero escapar. El aire de los pulmones. La sangre al brotar. El bote de los recuerdos. La maleta de los sueños. Quiero ser la oscuridad.  O, tal vez, tu despertar. ¿Quién soy yo? ¿Quién eres tú?
















  Dibujo obtenido en internet. Autor desconocido

Estimada

Estimada emperatriz,
Cada noche sueño contigo, deseando acariciar tu cara mientras tus ojos no se apartan de mí. Esa mirada tierna, casi infantil. Pequeños ojos castaños. Hace dos años que no sales de mi pensamiento. Estás anclada en lo más hondo de mi ser. Hasta ahora no me había atrevido a confesar mis sentimientos en voz alta, aunque sólo sea a través de este viejo cuaderno. Nunca podré acercarme a ti lo suficiente, lo que realmente me gustaría. Necesito vaciar mi maleta de ti, de tus recuerdos, de tu sonrisa, de las noches de billar. Sé que debería arrancarte de mis adentros, que tú y yo nunca estaremos juntos. Tal vez, en otro momento. Tal vez, en otro lugar. Le escucho a él atentamente cuando habla de ti, como si cada palabra compartida por él fueran pequeñas agujas que perfilan mi corazón haciéndolo cada vez más pequeñito. Pensarás que no te conozco, que nunca he dejado que te acercaras a mí lo suficiente, pero es mejor así. Si me miras, si me sonríes, si te llego a importar, en…

Leyendo otras inquietudes

Con el permiso de Almara, he tomado la idea de hacer una pequeña recomendación de aquellos blogs que forman parte de mi lectura cotidiana. Podréis acceder a él en el apartado "Leyendo otras inquietudes", como bien indico en el título de esta entrada, que se encuentra en el margen derecho. Gracias. Besos.

Encuentros de fin de semana

Sintió como rozó su mano tan sutilmente que en cualquier otra situación lo hubiera confundido con una suave pluma dibujando sobre su piel. Sus miradas se habían encontrado los últimos fines de semana. Miradas penetrantes, directas. Ninguno ocultaba su deseo. Cada noche se desnudaban, se perfilaban en la mente del otro como dos viejos amantes encontrados en otra vida, en otro momento. Le había visto marcharse cada noche, dejándola allí, sola, rendida ante él, ante su mirada. Ahora, sus manos agarraban con fuerza su cadera obligándola a moverse al compás de la música, ésa que te invita a balancearte, a fundirte con ella como un único ser. Sus miradas frente a frente se comían mutuamente. Evitaron las palabras, inútiles ante el gentío, y se mecieron dulcemente de un lado a otro. Ella sentía sus pectorales cada vez más cerca de su cuerpo, obligados por el ambiente allí reunido. Sus corazones competían por palpitar más fuerte, más rápido. Ella levantó su mirada para detectar sus carnosos l…

Mirando dentro de ti

¡Te echo de menos!, se repetía ella una y otra vez. Antes solías estar alegre con mayor frecuencia. Aún recuerdo como los chistes o las gracietas más tontas hacían que te desternillaras de risa. Siempre fuiste de risa fácil. Reías cuando nadie más osaba a hacerlo. Ahora, tu mirada está triste, a cada instante es cómo si lucharas contra el mundo y las fuerzas hace ya tiempo que te abandonaron. Tienes un recuerdo lejano, casi en el olvido, de la última vez que tus ojos brillaron de felicidad al sentir el maquillaje rozando tu piel. Aquellos pequeños ojos negros perfilados, aclamando que ellos también formaban parte de ti, aunque fuera difícil detectarlos. Y esos labios, oh, dios mío, ¿¡hace cuánto no osan besar!?. Apenas recuerdan el último beso que sintieron. Incluso permanece en el olvido, allí donde has decidido enviar tu vida, a quien creíste merecedor de tal premio. ¿Por qué te has olvidado? ¿Qué desencadenó que creyeras que la vida, tu vida, no fuera lo suficiente valiosa cómo para…

Querer lo suficiente

¿Sabes qué día es hoy? - ¿¡Domingo!?, respondió dubitativamente ella sin quitar la vista del periódico. - Puede. No, hoy es 22 de agosto. - ¿Y? - Hoy hace tres meses que no hacemos el amor. - ¿Y? - Me gustaría que no fuera así. Quisiera que fuéramos como una pareja normal que de vez en cuando se funden en uno sólo. - No veo por qué tenemos que ser como cualquiera. Nunca me ha gustado ser "normal". - Ya. Trás varios minutos de silencio absoluto, él seguía debatiéndose internamente. Cogió fuerzas y alzó la voz para que ella le escuchara. - ¿Ya no te sientes atraída por mí? - ¿Por qué lo preguntas? - Porque ya no hacemos el amor. - Me pareces un chico muy atractivo, con un cuerpo escultural. Estaría loca si no me sintiera atraída por ti. - Entonces, no entiendo por qué ya no hacemos el amor. - No lo sé. - Ya no te quiero. - ¿Ya no me quieres?, preguntó ella con la mirada impasible. - Sí, te quiero. - Parece que no te aclaras. - Te quiero, pero de otra manera. Ya no te quiero como antes. Ya no q…

Nosotros dos.

Éramos dos extraños para simples mortales, en cambio infinidad de conexiones sentíamos entre nosotros. Sus facciones eran duras, incluso llegaban a ser agresivas, meramente suavizadas por dos almendras que se me antojaban por ojos, delicados y perfilados por una suave sombra verdosa. Mi tímida mirada estaba inquieta, luchando por no dejar de mirarlo, por mirarlo a cada instante, por ocultarme de su penetrante mirada. Sin más. Sin palabras. Se acercó lentamente hacia mí, hasta conseguir plasmar un sabroso beso en mis temerosos labios, con miedo de no ser aceptados por los suyos. De repente, el frío azotaba nuestros deseos. Sentí el frescor del atardecer rozando mi piel. Me sentí viva. Desperté dentro de ese sueño, dentro de él. Sus fornidos brazos abrazaron mi menudo cuerpo. Mi piel me provocó dolor, dolor por tenerlo tan cerca, por sentirlo dentro de mí. Allí, frente a frente, sin palabras sonoras, nuestros ojos increpaban lo que nosotros no nos atrevíamos a pedir. Besé sus la…

25

Sólo quería agradecer a los veinte y cinco seguidores, a los que llegaron los primeros y a los que acaban de aterrizar en este rincón, que me leáis asiduamente así como por los comentarios que me brindáis. Me encanta compartir con vosotros mis inquietudes y poder aprender de las vuestras. Simplemente, ¡gracias!

Alma oscura

Siempre me caractericé por ser una persona puntual; mi madre siempre decía que debemos valorar y respetar el tiempo que cualquier persona nos dedica porque somos frágiles como la vida. Sentados en la mesa del rincón, mi netbook, mi móvil, una tetera pequeña con té blanco del Himalaya y yo. Me gustan este tipo de sitios por la variedad de bebidas que acostumbran a tener, igual que variada suele ser la clientela. No como el típico bar de barrio, donde llega a resultar casi ofensivo que una mujer se adentre en los terminales del infierno; alcohol, tabaco y fritanga no es para señoritas de buena familia. Aunque siempre me he preguntado qué significa ser de "buena familia", porque cualquier familia que se tercie tiene sus secretos, sus desvaríos y su oveja negra; aunque se trate de ocultar, la esencia familiar acaba por relevarse. Entre estos desvaríos me encontraban cuando la camarera, típica chica de cara mona, dejó caer una nota. Ni siquiera has empezado a beber, cuando …

Seducción, seductor, seducida.

Decidí salir a tomar algo. En casa me sentía aburrida y necesita algo de emoción, de conversaciones de desconocidos. Fui al nuevo garito que habían abierto. Creaba un ambiente de intimidad, de confesiones a media voz, de locuras a medio hacer. Para evitarme a los típicos moscones que se creen que cada vez que una chica está sola, necesita a un hombre que la entretenga, eché mano a mi netbook. Opté por la mesa del rincón por dos motivos; primero, evitaría los comentarios de "ay, esa pobre chica sola", y dos, tendría una buena perspectiva del personal del local, es decir, de todo aquel tío de buen ver que me pudiera interesar. Pedí un batido natural; una chica segura de sí misma, de su cuerpo, se permite de vez en cuando un capricho calórico sin tener remordimientos, y además era demasiado pronto para beber. 
Tras media hora de observar el local, opté por volcarme en mis asuntos personales en la red. Cuando más inmersa estaba, mi móvil parpadeó. El sistema bluetoot…

Maldito sea el tiempo

Cuando nos adentramos en nuestro primer mundo social, donde somos completos desconocidos, donde no sabemos si alguien se dignará o no a mirarnos, tenemos pies de cristal, no es necesario llamar demasiado la atención. Sin embargo, por dentro pedimos, NO, suplicamos que algunos de los allí presentes nos mire y nos sonría; parece que cuando hay una sonrisa de por medio todo desaparece, todo es más simple. La verdad es que no recuerdo cuando fue el día que conocí a mis viejas amigas, (después de haber sobrevivido a un colegio, a un instituto y a la universidad, tengo derecho a considerarlas "viejas amigas") aunque sí recuerdo el momento en que los lazos de unión comenzaron a desaparecer. Lo que antes era nuestro punto de unión, ya desapareció. Diferentes mundos, diferentes ciudades, en definitiva sentimientos diferentes. Echando la vista hacia atrás, me replanteo algunas amistades, porque cuando miro, veo que somos totalmente diferentes; letras contra ciencias, nunca nada fue má…

¿Por qué lo hacemos?

Siempre he querido escribir, pero realmente nunca me he puesto a ello. Para ser sincera, mis primeros contactos con la escritura han sido a través de este blog (aunque deja mucho que desear si hablamos de escritura propiamente). Bueno, tuve un intento de escribir un diario durante algún tiempo, pero luego releía mis propios pensamientos y yo misma los debatía. ¡Un fracaso! También tengo una idea en mi cabeza pero aún queda mucho para darle forma. Ahora, leyendo "Los diarios de Carrie" (una lectura fresca viene bien de vez en cuando), me pregunto, ¿cómo se aprende a escribir, a narrar una historia realmente coherente y crear personajes creíbles? (es algo que se pregunta la protagonista y que he trasladado a mí) ¿O hay que escribir mucho y leer mucho para llegar tener algo factible entre las manos? ¿Qué os motivó a vosotros a escribir o desarrollar otra acción artística? Espero que alguien se anime a colaborar en mi duda existencial.

¿Quién soy yo?

No quiero ser yo. Quiero ser esa niña olvidada. Quiero ser esa mujer aprendiendo a serlo. Quiero ser esa desquiciada que ve la vida con una pizca de locura. Quiero ser la seguridad que contonea en cada paso. Quiero ser las curvas que conducen tus manos. Quiero ser la extasiada de tanto amor. Quiero ser la brisa fresca que entra por la ventana cuando el otoño empieza a despuntar. Quiero ser el cuerpo sudoroso después de una tarde de locura en el sillón. Quiero ser esos tacones que recorren tu cuerpo. Quiero ser ese corsé sexy que cae entre las sábanas. Quiero ser esa mirada esquiva. Quiero ser esa vieja Barbie olvidada en el cajón. Quiero ser. Quiero ser el bote de tus sueños. Quiero ser una fotografía en blanco y negro. Quiero ser una moneda de cincuenta olvidada en el bolsillo. Quiero olvidarte cada noche. Quiero recordarte en cada amanecer. Quiero ser nuestra canción. Quiero y no quiero ser yo.

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Me gusta perderme en mi rincón. Ser yo sin temor. El anonimato nos da la fuerza para explorar nuestra alma, nuestro pensamiento, llegar allí donde nunca nos atreveríamos. Éste es mi rincón. Deseo perderme en él, sentir las palabras deslizándose por mis dedos, explotar mi imaginación o simplemente extraer viejos sentimientos de la caja del olvido. Espero avanzar y aprender de mi misma, sorprenderme a cada instante de mi propio ser. Por eso estoy aquí, relatando mis sentimientos, áquello que fue o lo que nunca será. 


La primera sensación

Su mirada triste penetraba hasta el fondo del alma de quien osaba mirarla. Pocos fueron los valientes quienes arañaron esa cáscara que cubría su corazón. Éste tiene una rasgadura por cada atrevido que la cautivó. Aún recuerda al primero, el roto más grande, como si hubiera sido el único. Sus ojos verdes, grandes, siempre la sonreían, escondidos debajo de aquel casco negro. Cada mañana de aquel verano, ellos crearon su propia comunicación. Él, en su moto Yamaha, azul metalizado. Ella, con sus libros en la mano. Las primeras veces, se miraban esquivamente con el temor y la curiosidad del amor recién estrenado. Momentos de segundos, sensaciones eternas. Sin embargo, una mañana, ella no apareció. El dolor se lo impidió. Al día siguiente, ella, ilusionada, aunque temerosa, se acercaba a su punto de encuentro, pero el rugir de la cilindrada no apareció. Sin embargo, un chico apoyado sobre la barandilla del puente, la miraba fijamente. Recorría sus curvas con su mirada, su verde mir…

¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡Vacaciones!!!!!!!!!!

Desde las 15.00 horas empecé a sentir como mi cuerpo se relajaba, mi mente desaceleraba y mi pensamiento dejaba atrás todos aquellos asuntos pendientes. Ya hoy me considero oficialmente de vacaciones; ahora tengo un "mesecito" por delante para seguir leyendo (este verano he metido la quinta marcha con los libros) ¡Nerviosita esperando mi próximo paquete de la FNAC!, disfrutar de no hacer nada, seguir planeando la escapada con mi chico para finales de mes y cuidarme un poco que siempre hace falta. Yo voy al contrario de la mayoría de la raza humana. Normalmente cuando el verano amenaza, la humanidad va en tropel a los gimnasios o centros de estéticas para conseguir aquello que desean; yo, todo lo contrario. Ahora es cuando me mentalizo y sigo una rutina en cuanto al gimnasio se refiere. Espero ver algunos resultados para finales de mes, así me motivo y continúo. Como parece que el madrugón de esta mañana se hace notar (no consigo mantener los párpados en pie), os dejo con…