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Mostrando entradas de octubre, 2011

Kilómetros, horas, divagaciones

Tal vez esto no sea más que una parafullada que no lleve a ninguna parte. El sueño de un desconocido trasladado a palabras y susurrado en la cola del metro. A veces es más fácil aprender de aquellos que son ajenos a nosotros que de nosotros mismos. Tratamos de establecer distancias, probablemente porque creemos que es lo que la otra persona necesita, aunque en el fondo, debemos reconocer que se trata de una norma que interiorizamos para poder avanzar, superar ese bache que nos ha preparado la vida en el camino. Las distancias son necesarias en algunas ocasiones; para superar un proceso de pérdida doloroso o para comprobar si la decisión que has tomado anteriormente será o no definitiva. En ocasiones, optamos por marcar kilómetros, no se sabe si porque creemos que es lo que la otra persona necesita o simplemente porque no tenemos la valentía de afrontar la realidad, ya sea con nosotros mismos, o frente a él o ella. El dolor es un proceso de alteración inesperado e inevitable, que se es…

No estoy para la ocasión

Me situé al otro lado, en un rincón oculto por las sombras de las nubes que acompañaron el día. Vi tu mirada perdida, algo inquieta. Estabas rodeado de gente que iba y venía hacía ti con palabras bonitas, deseos de un futuro prometedor, a lo que tú respondías con un humilde "gracias". Estabas muy guapo con ese traje negro. Permanecí callada, ausente en la distancia, arropada por las ramas de un viejo olivo que hacía algunas semanas le habían arrebatado su vestimenta. En esos momentos, se arremolinaban a tu alrededor como un último intento de sacarte de aquella locura. Llevaba puesto el vestido negro ajustado, el que me marca todas las curvas, que sólo con verlo siempre acababa tirado en el suelo, sin importar dónde estuviéramos. Sé que el protocolo no recomienda el negro para estas ocasiones, pero mi corazón está de luto. La hora estaba próxima. Las lágrimas se derramaban por mis mejillas, aunque mis ojos se ocultaban detrás de unas grandes gafas de sol, aunque tanto éste co…