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Mostrando entradas de mayo, 2010

Propósito de pasatiempo II

En relación con mi última entrada, os dejo esta idea que he encontrado en un blog que acabo de descubrir (http://leer-o-no-leer.blogspot.com/): leer literatura escrita por mujeres, que no por ello femenina, para que os animéis a ello.

Propósito de pasatiempo

Hacía tiempo que la lectura no estaba dentro de mis hábitos, más por el acumulo de cosas, que por desinterés. Sin embargo, este año me he propuesto convertirme en una lectora empedernida y chupar todo lo que la literatura pueda darme. No tengo un género concreto porque el que tenga predilección, por ello, me he propuesto leer todo aquello que llame mi atención: una sinopsis atractiva, una carátula llamativa, todo lo que me guste, trataré de caiga en mis manos. Hasta el momento, he disfrutado de "Si supieras que nunca he estado en Londres, te volverías de Tokio", el cual seleccioné gracias a la opinión de la bloguera Gacela (aquí os dejo su blog para que le echéis un vistazo, si aún no lo habéis hecho http://gritandoensilencio.blogspot.com/ ) Es un libro que muestra la inquietud de una relación frustrada, con todo lo que ello conlleva. También acabo de terminar "Perdona que te llame amor", que te anima a vivir la vida intensamente y a la manera que te dé la felici…

Despedida

Tal vez el primer síntoma fue no desear estar juntos a cada instante. O cuando no estaba, no añorar su presencia. Comenzaron las excusas, los pretextos para evitar los momentos de intimidad. Mi corazón no palpitaba al ver su número en la pantalla. Nuestros recuerdos eran simpáticos. Una decisión complicada de tomar. Fuerzas difíciles de encontrar. Ahora no siento su cuerpo rozando el mío.Su lado de la cama aún guarda su perfume. Su presencia se diluye ante mí como una nuve de polvo. ¿Otra oportunidad? Sus ojos tal vez lo suplicaban, pero sus labios aceptaban y comprendían mi decisión. Permaneció fuerte, impasible ante nuestro futuro roto, separado en dos caminos que sólo el destino sabe si se volverán a juntar. Años de complicidad, de besos robados, de palabras susurradas. Fue un placer amarte, acariciarte. Ahora sólo nos quedan nuestros recuerdos.

Decisión.

A veces cuesta demasiado tomar decisiones. Equivocarse provoca ansiedad, incertidumbre. Tal vez, por ello, he esperado que los minutos pasaran para no tomar la decisión. Ahora, la decisión está tomada. Ya no hay opción de modificar el futuro inmediato. Demasiado recorrido y tan poco tiempo para transitarlo. Sé que no puedo retrasarlo, que debo afrontarlo y superarlo. Ésta es la única forma de estabilizar mi futuro. Sin embargo, las gestiones de la vida se cruzan, retrasan los planes iniciales. Era más fácil cuando de pequeños tomaban nuestras decisiones. La única excusa para no ir a clase era estar enfermo. Por ello, ahora cada vez que me salto las clases, siento culpabilidad de estudiante y/o profesora (más de cursos y clases particulares). Mañana habrá que tomar la decisión.

Punto y aparte.

Os dejo estas palabras que escribí el mes pasado y que había olvidado publicar: "Después de una semana de limpieza, más interna que espiritual. Es difícil hacer una autoevaluación con el ir y venir de gente, carritos y voces al otro lado de la puerta. Ahora, sólo espera levantar cada mañana y comprobar que ha llegado el momento de relajación, de tranquilidad. Huir del pasado y afrontar una nueva etapa llena de calma. Cada día será un punto más a superar hasta conseguir la meta. Ésta está lejana, pero posible de acceder a ella. El nuevo comienzo ha llegado".