Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de enero, 2013

Amanecer interrumpido

Coserme con letras desconocidas.
Y las manecillas del reloj no sabían encontrar las sílabas de tu nombre.
Llegó tu día para levantar tu máscara. Quítatela si te atreves. ¿O es tan tuya como el aire que respiras?
Y te cojo y miro el reflejo  de mis ojos hundidos en la miseria de haberte perdido.
Déjame que tire  nuevamente los dados. Prometo que esta vez no fallo en caer en el fracaso de haberte olvidado.
Y esta luna menguante  no me lleva consigo al olvido, olvido de no haberte tocado,  de no haberte sentido.
Latente como la sangre a borbotones es tu recuerdo en mi deseo.
Y me hallo pero no me encuentro. Mi reflejo se esconde. Y otra vez me comen la jugada. Olvidándote no consigo nada,  pues mis venas palpitan al oír tu nombre.
Y voy y vengo de este desencuentro. Nocturnidad en el pensamiento. Olvido de mis sentimientos. Caprichos de un destino incierto. Que te esconden para dejar de apostarte.
Y los vómitos de tu fugaz huida eligieron sólo billete de ida. Suma de palabras que ni rebelan tu nombre ni borran tu huella …

¿serías capaz sólo de leerme?

Adrián encendió la pantalla del ordenador pero hasta que no hubo terminado de colocar sus apuntes sobre la mesa, no se dispuso a trabajar con él. Sin embargo, quedó sorprendido al comprobar que la pantalla de navegación estaba abierta y en la misma una pequeña ventana de conversación parpadeaba. Podría haber optado por cerrarla sin más, pero pocas veces se tenía la oportunidad de observar la vida de alguien tan directamente. Su mesa se encontraba al principio, de las que miran hacia la puerta. Y justo antes de abrirla comprobó que no hubiera alguien observando su osadía. Click. Y la pantalla se le mostró. Sólo había una frase, sólo una: ¿serías capaz sólo de leerme? Una pregunta sencilla, eso creyó él. Por eso, no dudó ni un instante en contestar, ¡por supuesto! La respuesta demoró un minuto, un breve espacio de tiempo, que a él se le antojó inmenso. Del otro lado, le quiso dar un aviso, "una vez que empiece, tendrás que reprimir tus ganas de querer expresarte, ¿lo has entendido …