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A escondidas



Reposan en algún rincón que ya tengo olvidado, pero cada noche cuando deposito mi cuerpo sobre el colchón, instintivamente se retozan junto a mis lágrimas, vertidas sobre mis mejillas. Líquido transparente salado que mis ojos emiten a escondidas de mi razón, mientras mi mente duerme. Y en la madrugada me baño en lágrimas y me seco con vosotras hasta que os vuelvo a esconder, bien al fondo de mi misma. El sueño tarda en volver a aparecer; la luna me acompaña entonces en la soledad de este silencio que sólo mi débil respiración se atreve a romper. Y, otra noche más, yo he ganado este juego y vosotras seguís a escondidas.

Comentarios

  1. Suena a una batalla complicada con frecuencia diaria....
    ...gánela siempre señorita Ardid! :)

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    Respuestas
    1. Todos tenemos batallas internas contra las que luchar, sólo que unas son más complicadas que otras.
      Un placer contar contigo, Poeta de Botella. ;)

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  2. Mientras haya un siguiente amanecer, porque podría ser peor, mucho peor.

    muá.

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  3. En cambio las lágrimas nunca se esconden.
    Un abrazo.

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  4. Volver a levantarnos salga o no el sol a la manyana siguiente es un poco ganar la partida... no tanto ocultar nuestro dolor, que siempre es menos cuando lo compartimos en vez de llevarlo a escondidas.

    Un abrazo.

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    Respuestas
    1. Como yo me suelo decir: "No hay nada bajo el sol que no tenga solución, nunca una noche venció a un amanecer"
      Beijinhos ;)

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Confesó

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