Se revuelve inquieta de un lado a otro. Sus ojos cada vez más apretados,
se reducen a dos minúsculos bolindres negros que se han dejado caer ahí, en ese
punto de su rostro. Las piernas, anteriormente recogidas hacia su pecho, ahora
se mueven con agitación, intentando buscar un soporte que noche tras noche
nunca encuentran. Y justo cuando caen, los ojos vuelven a la realidad de la
oscura habitación, sólo imperturbable por unas pequeñas ráfagas de luz que se
escapan a través de las últimas rendijas de una persiana mal cerrada. Entre la
oscuridad, busca un sorbo de agua fresca para recuperarse de la angustia de los
sueños que la perturban cada noche. Otra noche más con esta agonía, sumergida
en esta puta soledad. Otra noche más sin noticias de él, mirando al horizonte
pensando que es allí donde está él. Otra noche más viviendo la distancia, sin
caricias, ni miradas, sin nuestra forma de hacer el amor. Otra noche más de
triste melancolía........
Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía. Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...
Una noche más después de, pero una noche menos antes de. :-)
ResponderEliminarUna forma muy positiva de verlo. Bienvenido X. ;)
EliminarTriste melancolía la de la añoranza. Un abrazo.
ResponderEliminarAcostumbramos a añorar lo que hemos perdido o lo que nunca hemos tenido. Un placer tenerte nuevamente por aquí. Beijos.
EliminarLa agonía de una cama vacía en la oscuridad de la noche... bien plasmado el sentimiento.
ResponderEliminarGracias. :)
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