Ahora me ha dado por difundir este pequeño
rincón más allá de los que estáis aquí y de algún lector anónimo y para ello he
optado por Paperblog, donde se puede difundir todo tipo de blogs. (« Valido la
inscripción de este blog al servicio Paperblog bajo el seudónimo ardid »)
Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía. Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...
Difundirse es fundirse dos veces?
ResponderEliminar:p
Kiss
jajaja tal vez, sólo que fundirme conmigo misma hace imaginarme los huesos donde está la piel y viceversa, ya me está resultando demasiado asqueroso para un domingo. :P
ResponderEliminar