Ir al contenido principal

Amanecer interrumpido

Coserme con letras desconocidas.

Y las manecillas del reloj no sabían encontrar
las sílabas de tu nombre.

Llegó tu día para levantar tu máscara.
Quítatela si te atreves.
¿O es tan tuya como el aire que respiras?

Y te cojo y miro el reflejo 
de mis ojos hundidos
en la miseria de haberte perdido.

Déjame que tire 
nuevamente los dados.
Prometo que esta vez no fallo
en caer en el fracaso
de haberte olvidado.

Y esta luna menguante 
no me lleva consigo al olvido,
olvido de no haberte tocado, 
de no haberte sentido.

Latente como la sangre a borbotones
es tu recuerdo en mi deseo.

Y me hallo pero no me encuentro.
Mi reflejo se esconde.
Y otra vez me comen la jugada.
Olvidándote no consigo nada, 
pues mis venas palpitan
al oír tu nombre.

Y voy y vengo de este desencuentro.
Nocturnidad en el pensamiento.
Olvido de mis sentimientos.
Caprichos de un destino incierto.
Que te esconden para dejar de apostarte.

Y los vómitos de tu fugaz huida
eligieron sólo billete de ida.
Suma de palabras que ni rebelan tu nombre
ni borran tu huella
de este corazón "dolorío"

Y la jaula de la tristeza
de haberte "perdío"
ni se rompe ni se fractura
junto al olvido.

Te viertes de mi corazón 
cual espuma del mar baldío.

Ponle unas grapas, por favor, 
que no quiero tanto dolor.

Párenme ya estas letras
maltrechas de soledad
castigo de tu olvido.

Comentarios

  1. Y que dificil es olvidar....
    Saludos Ardid.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En eso reside su encanto. ;)
      Gracias por tu huella. Beijos

      Eliminar
  2. Lo mejor de tí es que pruebas con toda la creación literaria a tu alcance y creo, en mi modesta opinión, que consigues darle un toque personal, diferenciador, base de toda expresión artística.
    Me ha gustado ese hilo conductor de "juego" que recorre sutilmente el poema.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias por tus palabras. Son muy halagadoras. Creo que me siento como un niño en una tienda de juguetes, todo es nuevo para mí y quiero experimentar para saber hasta dónde puedo llegar

      Eliminar
  3. Intentar olvidar es recordar para siempre, así que, simplemente, deja pasar los días y las horas mientras convives con los recuerdos y vas almacenando nuevos recuerdos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Eso es la vida, ir y venir de recuerdos que nos ayudan a hacer más liviana la vida, pero todo no puede ser bueno.....;)

      Eliminar
  4. "Y las manecillas del reloj no sabían encontrar
    las sílabas de tu nombre.·

    Me han encantado estos versos!!

    Petons

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchas gracias, LUCIERNAGAS DE CIUDAD. Y haberlos llamado versos me ha emocionado. Beijos.

      Eliminar

Publicar un comentario

Confesó

Entradas populares de este blog

Querido diario

Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía.  Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...

Fluir

Mis nalgas rozan tu cuerpo mientras te dirijo una mirada de disculpa. Tu mano permanece sujeta a una copa de vino y en tu mirada vislumbro la rabia por sentirme y no tenerme. Mis tacones se van alejando de ti y con cada peldaño que desciendo mi minifalda es agitada como si el viento deseara revelar mis secretos. Nos separan algunos metros, pero siento el calor de tu mirada en mi entrepierna. Veo tus susurros en la oreja de otra, tus labios acariciando su piel, tu sonrisa traviesa, pero tu mirada fija en mí, en mis ojos; divisando cómo muerdo mis labios, cómo muevo mis caderas al compás de la música. Tal vez tu mano empiece a descender y tal vez veas pasar mi trasero cerca del tuyo; tal vez te susurre desde la distancia “mis labios hubieran deseado a los tuyos”; tal vez hubieras agarrado mi mano, hubieras girado mi cuerpo y me hubieras robado un beso lento, sabroso, caliente, húmedo. Sin embargo, aquí seguimos, separados por cuerpos embriagados de alcohol, pero carentes de pasión. Dejo...

Carta de despedida a un desconocido

Buscando palabras que no consigo encontrar para ti, cuando tantas veces te he inundado con ellas. Pensamientos caóticos, sentimientos incoherentes, deseos irrefrenables. Y ahora lo único que consigo encontrar son lágrimas derramadas borrando estas letras. Un adiós de almohada es lo que hemos tenido, cuando ni siquiera llegamos a tener un hola de mirada traviesa. Un adiós de las siete de la mañana silencioso, oculto, misterioso, como fue y será siempre tu presencia, como te gustó que fuera. Hubo tantas despedidas, pero duele saber que ésta es la definitiva, que ya no habrá miradas atrás, ni conversaciones nocturnas. Dos vidas tan opuestas que el capricho de la vida quiso unir para volver a desunir sin oportunidad ni opción. Un esperar nada y la nada es lo que hemos obtenido. Recuérdalo siempre: "soy lo que quieres que sea al igual que tú eres lo que yo imaginaré que eres". Lo que dueles, joder. ----------------- El ladrón de sueños