Cuando empezaba a caer la tarde, le gustaba recorrer las ruinas de
aquella vieja fábrica. Escombros de éxitos pasados. Historias que se escapan
entre medias paredes de hierro y ladrillo. Allí, perdida, se siente como en su
hogar, una pieza resquebrajada, que hace ya tiempo hasta el olvido dejó en un
rincón. Pequeños pasos hundidos en la tierra mojada que sólo la nocturnidad, el
sexo y el alcohol se acuerdan de visitar. Un lúgubre silencio que sólo el
viento osa en romper haciendo estremecer su talla treinta y seis. Llora hacia
dentro, porque derramar lágrimas es un derecho que ella cree no pertenecerle.
Recorre aquellas calles cada semana buscándose, buscando una mano que no
encuentra, porque por mucho que ella alumbre su camino, hay quienes no están
dispuestos a apartar los matorrales que tapan los destellos de los faros. Sólo
hay un camino que se recorre en soledad, perdida en la oscuridad con la máscara
de la vida.
Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía. Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...
El camino está lleno de piedras pero es el camino a seguir, encontrará esa mano y dejará de lado la oacuridad. Besos.
ResponderEliminarGracias por pasarte siempre. Beijinhos.
ResponderEliminary a veces se siente asi como estar perdido siempre abra una manera de que las cosas mejoren
ResponderEliminarA veces, obnubilados como estamos en su busqueda, es la ausencia de esa mano la que nos dificulta ver que aún en soledad avanzamos. Metro a metro, día a día. Que el Joe de hace una semana o la Ardid que fue hace unas horas ha crecido y tomado el paso aun de modo inconsciente pero firme y siempre adelante.
ResponderEliminarSweetElisabeth! Siempre hay un camino que seguir y si no, tendremos que usar el pincel para dibujarlo.
ResponderEliminarThe Darkness Joe. Coincido contigo plenamente. ;)
+1 Darkness Joe, no tengo más que decir.
ResponderEliminarGracias. ;) Beijinhos.
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