Lágrimas secas
son derramadas por sus mejillas. La luz se está apagando como el quemar de una vela,
lenta y apaciguadamente hace ya algún tiempo. La oscuridad se filtra entre las
ramas de los árboles. Los verdes se tornan en una negrura plena, extensa,
infinita. Los moratones son el reflejo de los pequeños golpes internos que ha
sufrido el corazón. Pero ella acostumbra a arrancarse las postillas, buscando
entre el dolor el sentimiento que una vez vivió, que guarda su regreso. Aquel caballero le despertó de
un letargo que desconocía sentir. Evolucionó, aprendió, vivió, sintió. Y
después desapareció, a pesar de las promesas, de las palabras, sin explicación.
Sonidos vacios que van y vienen, retumbando en su mente. Ella se desgarra la
piel de su pasado con uñas inexistentes. Deambula con pies desnudos entre ramas
caídas, sin saber qué camino ha de elegir, pues la luz que un día encontró y
que ella busca con desesperación ha optado por apagar el interruptor. Pues,
entonces, ella se encuentra perdida en este caos de incertidumbre mientras él agradece su
amor. Sólo pide su regreso, que alumbre su oscuridad. Y ella se pregunta, ¿qué es lo que él querrá?
Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía. Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...
Umm muy interesante y bueno, quizás el quiere que aprenda todas esas cosas sola, sin necesidad de él. Besitos ^^
ResponderEliminarTotalmente posible. Muchas gracias por pasarte, Furia. Beijinhos.
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