Ir al contenido principal

Tres


      Eran tres, cada una con su propia historia. Hace tiempo, tuvieron un pasado en común, unos secretos compartidos. Ahora, ahora sólo son simples desconocidas colocadas en rincones diferentes de la vida, del carácter. El tiempo mermó su historia, sus conexiones. Sólo quedan pequeños hilos trasparentes y viejas fotos guardadas en un cajón. Tal vez, su amistad acumuló demasiado polvo; no hay bayeta que limpie tantos años de separación. Fueron una generación, pero en este momento ya pertenecen a otra. Una ama de casa dedicada a cocinar, sin pretensiones de crecer, una jugadora de corazones que nunca se acuerda de reciclar y, por último, aquélla que siente que la amistad se ha desmoronado como un castillo de arena al ser golpeado por una suave ola y siente como su pequeño corazón ha perdido una pieza de la esquinita derecha. La tristeza le invade a cada silencio. Tal vez la amistad siempre había sido etérea y sólo en este preciso instante se ha evidenciado la fragilidad que unía sus manos.

Comentarios

  1. una historia triste u.u pero suele pasar
    saludos!!

    ResponderEliminar
  2. Una pena pero se dice que las amistades hay que cuidarlas día a día...
    Un Beso :)

    ResponderEliminar
  3. Me enamora tu cabecera, es mágicamente bella!
    un besito grande.

    ResponderEliminar
  4. Sobre lo de que no hay bayeta capaz de limpiar anyos de separación. Si hablas de separación física, creo que hay sentimientos grandes y firmes que no entienden de distancias, y no llega a acumularse el polvo sobre las amistades que se cuidan, aun a pesar de kilómetros.

    Si la separación es emocional, entonces sí que el polvo pesa. Incluso aunque vivan puerta con puerta...

    ResponderEliminar
  5. Opino igual que Gacela al 100%. Aunque hay tantas amistades efimeras... pero quiza cuando pasen los años, a pesar de convertirse en seres tan diferentes, se alegren de un reencuentro, estrechen sus manos o se besen las mejillas y sonrian de corazon.

    ResponderEliminar
  6. Tomamos diferentes rumbos, dejamos atras el pasado para tomar nuestras propias decisiones, y, en ocasiones, ya no podemos regresar.
    Eso le paso a su amistad. No queda nada.
    Siempre tan directa y profunda. Es un placer pasar por aca.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  7. A veces pasa. Cuesta caminar con la mano dada cuando cada una camina hacia un sitio distinto... Al final se sueltan. Pero bueno, a mí me gusta pensar que no todo se pierde, que llevo la suma de lo que hubo antes en mí. Un abrazo! Volveré a leerte! :)

    ResponderEliminar
  8. mmm..que complicadas son las relaciones de amistad, y mas cuando se cuelan en ellas la distancia y el tiempo...
    muah!:)

    ResponderEliminar
  9. Dios me ha puesto hasta los pelos te punta jaja
    Lo has escrito tu ? Porque es precioso
    Soy tu nueva seguidora
    Un beso

    taravanc.blogspot.com

    ResponderEliminar
  10. buuf! sin llegar a ama de casa me he sentido identificada... y un nudito en la garganta.
    me quedo a pasear por tu sitio
    :)

    ResponderEliminar
  11. sabes que creo que una amistad siempre se puede retomar solo q debe ser en un momento indicado y como dices tiene demasiado polvo.! hay q saberlo desempolvar, pero en este caso cada una es lo q la otra no es y eso a la final resulta interesante. =)

    Besos lunaticos

    ResponderEliminar
  12. Siempre quedará el recuerdo de la unión anterior, ¿no?

    ResponderEliminar
  13. A veces puede ser así cada quien le pone el final que desea porque si uno continua su amistad siempre estará viva en el corazón y para ayudar en cualquier momento de la vida.

    Que tengas una Feliz Navidad con mucha energias y buenas vibras en el corazón. Nos vemos.

    ResponderEliminar
  14. Son esas cosas de la vida que por mucho que quieras, no puedes evitar. Y cuando te das cuenta te ves llena de nostalgia. Pero dicen que las segundas partes nunca fueron buenas, y mejor haberlo vivido que no. muá

    ResponderEliminar
  15. Las amistades son algo precioso y muy preciado. Hay que cuidarlas con esmero :)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Confesó

Entradas populares de este blog

Querido diario

Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía.  Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...

Fluir

Mis nalgas rozan tu cuerpo mientras te dirijo una mirada de disculpa. Tu mano permanece sujeta a una copa de vino y en tu mirada vislumbro la rabia por sentirme y no tenerme. Mis tacones se van alejando de ti y con cada peldaño que desciendo mi minifalda es agitada como si el viento deseara revelar mis secretos. Nos separan algunos metros, pero siento el calor de tu mirada en mi entrepierna. Veo tus susurros en la oreja de otra, tus labios acariciando su piel, tu sonrisa traviesa, pero tu mirada fija en mí, en mis ojos; divisando cómo muerdo mis labios, cómo muevo mis caderas al compás de la música. Tal vez tu mano empiece a descender y tal vez veas pasar mi trasero cerca del tuyo; tal vez te susurre desde la distancia “mis labios hubieran deseado a los tuyos”; tal vez hubieras agarrado mi mano, hubieras girado mi cuerpo y me hubieras robado un beso lento, sabroso, caliente, húmedo. Sin embargo, aquí seguimos, separados por cuerpos embriagados de alcohol, pero carentes de pasión. Dejo...

Carta de despedida a un desconocido

Buscando palabras que no consigo encontrar para ti, cuando tantas veces te he inundado con ellas. Pensamientos caóticos, sentimientos incoherentes, deseos irrefrenables. Y ahora lo único que consigo encontrar son lágrimas derramadas borrando estas letras. Un adiós de almohada es lo que hemos tenido, cuando ni siquiera llegamos a tener un hola de mirada traviesa. Un adiós de las siete de la mañana silencioso, oculto, misterioso, como fue y será siempre tu presencia, como te gustó que fuera. Hubo tantas despedidas, pero duele saber que ésta es la definitiva, que ya no habrá miradas atrás, ni conversaciones nocturnas. Dos vidas tan opuestas que el capricho de la vida quiso unir para volver a desunir sin oportunidad ni opción. Un esperar nada y la nada es lo que hemos obtenido. Recuérdalo siempre: "soy lo que quieres que sea al igual que tú eres lo que yo imaginaré que eres". Lo que dueles, joder. ----------------- El ladrón de sueños