Ir al contenido principal

Nunca dejes de buscar

Un día más. Cada vez está más cerca y tú sigues sin aparecer. Esta vez pensé que sería el momento. He mantenido mis ojos abiertos, he estado alerta a cada gesto, cada mirada furtiva, pero no eras tú. Ahora, a mis veinte y un año, trescientos treinta y seis días, y catorce horas, sigo sin conocerte. Cumpliré mi mayoría de edad, aquella que yo me propuse para encontrarte y tú ni si quiera te has dignado a presentarte. Desde mi adolescencia te busco, me has puesto entretenimientos en mi camino, meras ensoñaciones que nublaron mi vista, me crearon falsas ilusiones y sentimientos. Ahora he dejado de creer en tí, falso amor, que hablas de enamoramiento, de corazones palpitando, de nerviosismo, porque ello nunca llega. ¿Dónde estás, amor?
http://www.youtube.com/watch?v=hq2KgzKETBw

Comentarios

  1. Muchas gracias por los ánimos =) de verdad es gente que me saca de mis casillas

    Un beso!

    ResponderEliminar
  2. Es mejor pasar de aquellos que no te aportan nada, salvo hirientes comentarios. Besos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Confesó

Entradas populares de este blog

LAS CONSECUENCIAS

EL HIJO Desde el quicio de la puerta observaba como yacía en su ancho sofá, ligeramente inclinado hacia atrás, mientras hojeaba el periódico del día. Yo no entendía cómo aún malgastaba esa porción de dinero cuando podías tener acceso a toda esa información a través de una pantalla. Pero allí estaba él, leyendo detenidamente, las particularidades escabrosas del mundo. Desde hacía días me movía entre la desconfianza y la absurdez. Y aunque ganaba siempre esta última, el ronroneo de que algo no marchaba bien iba y venía a mi cabeza. Marchó el viernes pasado con su ligera maleta y el pasaporte en la mano alegando que había surgido un imprevisto, de difícil reparación, recalcó, en una de las fábricas que su compañía tenía repartidas por el mundo, y requerían su presencia. Y allí nos quedamos mi madre y yo, sentados en la mesa de comedor, frente a una cena que siempre era hecha con esmero y cariño. No recuerdo que ella pronunciara palabra. Limpió sus labios con una servilleta de lino y emitió…

Carta de despedida a un desconocido

Buscando palabras que no consigo encontrar para ti, cuando tantas veces te he inundado con ellas. Pensamientos caóticos, sentimientos incoherentes, deseos irrefrenables. Y ahora lo único que consigo encontrar son lágrimas derramadas borrando estas letras. Un adiós de almohada es lo que hemos tenido, cuando ni siquiera llegamos a tener un hola de mirada traviesa. Un adiós de las siete de la mañana silencioso, oculto, misterioso, como fue y será siempre tu presencia, como te gustó que fuera. Hubo tantas despedidas, pero duele saber que ésta es la definitiva, que ya no habrá miradas atrás, ni conversaciones nocturnas.
Dos vidas tan opuestas que el capricho de la vida quiso unir para volver a desunir sin oportunidad ni opción. Un esperar nada y la nada es lo que hemos obtenido.
Recuérdalo siempre: "soy lo que quieres que sea al igual que tú eres lo que yo imaginaré que eres".
Lo que dueles, joder.
-----------------
El ladrón de sueños