Ir al contenido principal
Dejarte

Voy a dejar de creer que uno se enamora sin sufrir por ello
Voy a dejar de crearte a mi antojo
Voy a dejar de esculpirte como si un artista me creyese
Dejar de imaginarte en cada sueño
Dejar de suspirarte porque nunca llegaste
Te desvaneciste al primer ring de mi reloj
Te deseé tantas noches, que confundo mi realidad con la nuestra, como si me hubieses susurrado un futuro de a dos
Voy a dejarte ir porque nunca llegaste del todo
Porque tus suspiros no eran más que los míos pidiendo salir de tu boca
Porque tus caricias siempre simularon un amor que no llega
Un amor que son habladurías de las hadas
Un amor que se asoma pero nunca cruza el umbral de "túyyo" contra el mundo
Un mundo que cada despertar me recuerda que yo dibujaba para mí a la espera de que hicieras tu entrada
Esperando un "cuandomenosloesperes" de película porque el mundo real ya está ahí fuera
Ya no busco amores a la vuelta de la esquina ni esperanza en cada sonrisa, esperando que sólo yo sea la privilegiada
Ya dejé de buscarte porque el que busca nunca encuentra y yo ya estoy cansada de ser pirata sin tu tesoro
Se acabó el desear tus labios buscando una entrada en mi boca
Se acabaron los amores de veinte y cuatro horas
Se acabó la búsqueda de algo que nunca llega
Y yo me fui apagando como esta vela que ansiaba romance
Esplendor que duró lo que dura un apagón cualquiera
Ahora no vengas a buscarme porque esta vez seré yo quien no te espere
Apaguemos los ojos
Borremos esta canción de amores que nunca llegan

Comentarios

Entradas populares de este blog

Querido diario

Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía.  Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...

Fluir

Mis nalgas rozan tu cuerpo mientras te dirijo una mirada de disculpa. Tu mano permanece sujeta a una copa de vino y en tu mirada vislumbro la rabia por sentirme y no tenerme. Mis tacones se van alejando de ti y con cada peldaño que desciendo mi minifalda es agitada como si el viento deseara revelar mis secretos. Nos separan algunos metros, pero siento el calor de tu mirada en mi entrepierna. Veo tus susurros en la oreja de otra, tus labios acariciando su piel, tu sonrisa traviesa, pero tu mirada fija en mí, en mis ojos; divisando cómo muerdo mis labios, cómo muevo mis caderas al compás de la música. Tal vez tu mano empiece a descender y tal vez veas pasar mi trasero cerca del tuyo; tal vez te susurre desde la distancia “mis labios hubieran deseado a los tuyos”; tal vez hubieras agarrado mi mano, hubieras girado mi cuerpo y me hubieras robado un beso lento, sabroso, caliente, húmedo. Sin embargo, aquí seguimos, separados por cuerpos embriagados de alcohol, pero carentes de pasión. Dejo...

Carta de despedida a un desconocido

Buscando palabras que no consigo encontrar para ti, cuando tantas veces te he inundado con ellas. Pensamientos caóticos, sentimientos incoherentes, deseos irrefrenables. Y ahora lo único que consigo encontrar son lágrimas derramadas borrando estas letras. Un adiós de almohada es lo que hemos tenido, cuando ni siquiera llegamos a tener un hola de mirada traviesa. Un adiós de las siete de la mañana silencioso, oculto, misterioso, como fue y será siempre tu presencia, como te gustó que fuera. Hubo tantas despedidas, pero duele saber que ésta es la definitiva, que ya no habrá miradas atrás, ni conversaciones nocturnas. Dos vidas tan opuestas que el capricho de la vida quiso unir para volver a desunir sin oportunidad ni opción. Un esperar nada y la nada es lo que hemos obtenido. Recuérdalo siempre: "soy lo que quieres que sea al igual que tú eres lo que yo imaginaré que eres". Lo que dueles, joder. ----------------- El ladrón de sueños