Si ya me lo dijo mi madre: "no esperes príncipes, que esos no existen", pero oye, que hoy en día ni sapos hay quien encuentre. Nos hemos empeñado tanto en alcanzar la libertad sentimental y sexual, que nos olvidamos de las normas básicas de cualquier relación humana, y como principal está la comunicación. Y no voy a esa manía que parece pertenecernos, en exclusividad, a las mujeres, de tener que materializar verbalmente la mayor gilipollez, sino a una comunicación más profunda que hará que la conexión sexual sea explosiva (shhhh, es un secreto). Pero somos tan absurdos que nos conformamos con relaciones esporádicas donde el orgasmo parece un viejo timbre y, tal vez tengas suerte y suene, pero como el de enfrente no sea demasiado ducho, te habrás pasado tres meses en sequía para ni siquiera rozar las telarañas. Así que volverás a calentarte con las miradas furtivas que tú no paras de echarle al vecino de al lado, sob...
Palabras que forman frases. Párrafos que expresan sentimientos.