Ir al contenido principal

Definición



Ni te duermo ni te fabrico.
Los sueños ya no llaman a la puerta de la oportunidad,
aquella que jamás existió pero que una dulce inocencia,
aún persistente en mí, batía por creer que sí.
Luces que ciegan de oscuridad, un pensamiento muerto de sentir.
Y el olvido de habernos perdido sin haberlo pretendido.
Rebuscando en esta basura literaria que nos alimenta
para creer que mi sentimiento es diferente al tuyo.
Pero ambos amamos y perdimos
sin ni siquiera habernos desnudado para la batalla,
ésa que se cierne cada amanecer sobre nosotros,
pero que la realidad barre tras de sí.
Y no pensar impide sentir.
Crear una cadena de palabras que no importan a nadie,
probablemente ni a mí.
Porque esconderse en la ruta más fácil para este olvido.
No cansa.
No agota.
Sin extenuación no hay estimulación.
El eco resuena en un timbre demasiado alto
para acallar unas lágrimas derramadas entre soledad y almohadones blancos.
Arañar las paredes de este corazón ausente
es lo único que arranca letras escondidas de miradas inexistentes.
Y, dime, ¿cuán grandioso eres, amor,
que huyes cuando se te ansia y
te muestras si pronunciamos tu nombre bajo pseudónimos inmorales?

Comentarios

Entradas populares de este blog

Querido diario

Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía.  Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...

El mapa de tus descubrimientos

         En mi región lumbar, están las instrucciones para descubrir mis oscuros deseos. Si aprietas mi dedo meñique, la sonrisa se dibuja en mi cara. Debes recorrer mis curvas con las manos limpias de pudor para obtener los resultados. Cuéntame los lunares de mis ingles como motas de chocolate vertido sobre la encimera de mi barriga. Las curvas de mis codos despiertan el éxtasis de mi cuerpo. Mis pestañas se hacen hermosas cuando el pincel las acaricia sin temor. Ese pequeño recuerdo de mi nacimiento se oculta temeroso en el tercer lunar de mi muslo izquierdo, pero debes empezar a contar desde el contorno de mi pezón. El lóbulo izquierdo hace girar mis tobillos al saltar. El libro de los sentimientos juega al escondite hasta que tu pasión acabe de contar diez. Éste es mi mapa. ¿Cuál es el tuyo?

Sin definir

Me hubiera gustado dejar algún texto, pero el día no ha sido muy bueno. La verdad es que hay días que sería mejor no levantarse. Os dejo por unos días. Voy a perderme entre playas y bosques, ruinas de otros tiempos, pasadizos a otros mundos, atardeceres con ojos a medio abrir y, tal vez, locuras de corazón. Espero volver con aires renovados, inspiración a borbotones y medias sonrisas sin descubrir. Besos a tod@s. Entrad en septiembre con recuerdos veraniegos y esperanza de próximas escapadas.