Ir al contenido principal

¿dónde se esconde?


Tal vez se trata de una búsqueda desesperada por encontrar ese algo que un día recorrió cada poro de su piel. O aquellas palabras que martirizan su mente, ¿y si esto es el amor? ¿si lo que buscas no existe? palabras que duramente perforan como un taladro eléctrico, que nunca encuentra un tope donde parar. Cada rasguño de esta sábana que es la vida que van provocando las heridas, las decepciones, las caídas, las noches de miradas perdidas en la oscuridad de una habitación que sólo suena a soledad. Sonidos vacios. Buscar lo que no quiere ser encontrado o probablemente lo que no existió. Y esa mirada triste, volvió.

Comentarios

  1. (se esconde en lo más profundo de ti. En tu alma).

    ResponderEliminar
  2. Si no existe, estoy perdiendo mi vida en esta soledad en espera, de ese algo que impulse, este estómago abrochado al vacio, de este miedo a ser una con el mejor deseo de ser dos en unidad, y unas ilusiones y ganas de compartir sin estrenar...

    Y si existe y no soy yo la ciega al querer transformar lo profundo en sentimiento efímero...

    Me tendré que conformar o seguir esperando esa mecha de explosión...

    Mis dudas, mis miedos, mis fracasos, mis decepciones, me acorralan...

    ResponderEliminar
  3. El problema no es "no encontrar" o "encontrar algo que no se desea" sino abandonar esa búsqueda.

    No la abandone.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Todo depende de lo cansado que se encuentre este alma, de si brilla el sol mañana o si simplemente vuelve a azotar la realidad. Beijinhos.

      Eliminar
  4. Las mismas ganas de reir de siempre, las mismas ganas de llorar. Se de que miradas en la oscuridad hablas.

    Muah

    ResponderEliminar
  5. "¿Y por qué nos caemos? Para aprender a levantarnos".
    Querida, si el padre de Batman lo dijo, sería por algo.

    ResponderEliminar
  6. Eres idealista e inconformista, sin duda te cuestionas cosas que muchos no quieren ni pensar, pero es necesario, porque tu llegarás a vivir plenamente aunque sean instantes y otros ni sabrán que han vivido.

    ResponderEliminar
  7. O me conoces muy bien o me miras con muy buenos ojos. ;)

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Confesó

Entradas populares de este blog

Sin definir

Me hubiera gustado dejar algún texto, pero el día no ha sido muy bueno. La verdad es que hay días que sería mejor no levantarse. Os dejo por unos días. Voy a perderme entre playas y bosques, ruinas de otros tiempos, pasadizos a otros mundos, atardeceres con ojos a medio abrir y, tal vez, locuras de corazón. Espero volver con aires renovados, inspiración a borbotones y medias sonrisas sin descubrir. Besos a tod@s. Entrad en septiembre con recuerdos veraniegos y esperanza de próximas escapadas.

Fluir

Mis nalgas rozan tu cuerpo mientras te dirijo una mirada de disculpa. Tu mano permanece sujeta a una copa de vino y en tu mirada vislumbro la rabia por sentirme y no tenerme. Mis tacones se van alejando de ti y con cada peldaño que desciendo mi minifalda es agitada como si el viento deseara revelar mis secretos. Nos separan algunos metros, pero siento el calor de tu mirada en mi entrepierna. Veo tus susurros en la oreja de otra, tus labios acariciando su piel, tu sonrisa traviesa, pero tu mirada fija en mí, en mis ojos; divisando cómo muerdo mis labios, cómo muevo mis caderas al compás de la música. Tal vez tu mano empiece a descender y tal vez veas pasar mi trasero cerca del tuyo; tal vez te susurre desde la distancia “mis labios hubieran deseado a los tuyos”; tal vez hubieras agarrado mi mano, hubieras girado mi cuerpo y me hubieras robado un beso lento, sabroso, caliente, húmedo. Sin embargo, aquí seguimos, separados por cuerpos embriagados de alcohol, pero carentes de pasión. Dejo...

Querido diario

Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía.  Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...