Estoy completamente "caos". Esto de estar catorce horas de boda es agotador. Mis pies dan fe de ello, los pobres han dejado de existir para ser dos ladrillos agrietados. Lo malo es que en unas horas tendré que ponerme a hacer la maleta para mañana poner rumbo a los Países Bajos. ¡Pasad buena semana! ¡Nos vemos a la vuelta!
Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía. Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...
wuhh Países bajos qué suerte !!
ResponderEliminarpásalo bien !
Muchas gracias. ;) Espero venir con ideas renovadas y mucho que contar. Besos.
ResponderEliminarPero con los cambios de idioma es normal dudar y yo también dudo a veces (aunque no por eso,así que es peor). Lo malo es no saber y no querer aprender...
ResponderEliminarCuando yo estaba en el instituto no te suspendían por eso,pero sí te bajaban bastante la nota y al final había alguno que acababa con nota negativa,jeje