Ir al contenido principal

¿Quién soy?

Soy la que desbarata las pinzas. Soy quien sueña contigo cuando tu lado de la cama está vacío. Soy la puntual. Soy la impaciente. Soy la ordenada. Soy la demasido responsable. Soy la quiere hacerte feliz. Soy la pesimista. Soy la que huye del espejo porque su cuerpo refleja los gramos acumulados. Soy la que quiere ser guapa. Soy la que siempre deja algo en el plato. Soy la que nunca se acaba la Fanta. Soy la que te mira y piensa que eras mi destino. Soy la que se dejó convencer por ti. Soy la que tiene el armario lleno, pero nunca tiene que ponerse. Soy la que anda descalza. Soy la que hace lo correcto. Soy la que no quiere ser egoísta. Soy la que sueña porque los sueños dan miedo cuando se hacen realidad. Soy la que quiere tenerlo todo, porque lo bueno, lo que merece la pena, nunca se puede poseer. Soy la que protesta porque nunca me gustó seguir el patrón establecido. Soy la que devora revistas. Soy la que nació con pretensiones de millonaria. Soy la rara. Soy la que llora con las pelis de serie B. Soy la que creció viendo series. Soy la que maduró frente a los libros. Soy la que nunca dio el primer paso. Soy la que tenía vida interior. Soy la que soñó contigo sin conocerte. Soy la que cree en el destino. Soy la que cree en la suerte. Soy la que empieza y no acaba. Soy la que tiene miedo a las alturas. Soy la que sonríe. ¿Quién soy? Soy yo. El díficil aceptarnos tal y cómo somos porque siempre queremos cambiar. ¿Cómo sois?

Comentarios

  1. Pues yo...soy parecida a ti en muchas cosas :O

    ResponderEliminar
  2. Otra como yo por ahí suelta ;), ¡qué tiemble el mundo!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Confesó

Entradas populares de este blog

LAS CONSECUENCIAS

EL HIJO Desde el quicio de la puerta observaba como yacía en su ancho sofá, ligeramente inclinado hacia atrás, mientras hojeaba el periódico del día. Yo no entendía cómo aún malgastaba esa porción de dinero cuando podías tener acceso a toda esa información a través de una pantalla. Pero allí estaba él, leyendo detenidamente, las particularidades escabrosas del mundo. Desde hacía días me movía entre la desconfianza y la absurdez. Y aunque ganaba siempre esta última, el ronroneo de que algo no marchaba bien iba y venía a mi cabeza. Marchó el viernes pasado con su ligera maleta y el pasaporte en la mano alegando que había surgido un imprevisto, de difícil reparación, recalcó, en una de las fábricas que su compañía tenía repartidas por el mundo, y requerían su presencia. Y allí nos quedamos mi madre y yo, sentados en la mesa de comedor, frente a una cena que siempre era hecha con esmero y cariño. No recuerdo que ella pronunciara palabra. Limpió sus labios con una servilleta de lino y emitió…

Somos efímeros. Haz que seamos eternos.

Quiero que tus manos dibujen mis curvas, cuenten mis lunares, obvien mi celulitis, mis cicatrices. Quiero que lamas cada rincón para que después tus labios sepan a nosotros. Quiero que me erices la piel sin necesidad de hielo ni desnudar mi alma. Quiero que tu voz sobre mi oído sea solo mía. Que tu lengua sobre mi clavícula provoque mi primer orgasmo. Quiero que diluvie ahí fuera para templar los calores que evocamos el uno frente al otro. Quiero que me recorras con mimo y salvajismo. Quiero que remuevas mi cuerpo. Prometo sacudirte el tuyo hasta agotarte de ti mismo. Quiero que tu boca sepa a mis labios, que mi lengua absorba tus sudores. Quiero que nos deseemos. Dentro. Fuera. En nuestros cuerpos. Quiero que folles mi mente para desear que nos lo hagamos mutuamente. Quiero calmar mis ansias, mis calores, mi pasión desmedida. No valores esta primera vez. Las mejores veces vendrán después. Quiero que despiertes mi cuerpo de este letargo, que recuerdes a cada una de mis células que su …

Carta de despedida a un desconocido

Buscando palabras que no consigo encontrar para ti, cuando tantas veces te he inundado con ellas. Pensamientos caóticos, sentimientos incoherentes, deseos irrefrenables. Y ahora lo único que consigo encontrar son lágrimas derramadas borrando estas letras. Un adiós de almohada es lo que hemos tenido, cuando ni siquiera llegamos a tener un hola de mirada traviesa. Un adiós de las siete de la mañana silencioso, oculto, misterioso, como fue y será siempre tu presencia, como te gustó que fuera. Hubo tantas despedidas, pero duele saber que ésta es la definitiva, que ya no habrá miradas atrás, ni conversaciones nocturnas.
Dos vidas tan opuestas que el capricho de la vida quiso unir para volver a desunir sin oportunidad ni opción. Un esperar nada y la nada es lo que hemos obtenido.
Recuérdalo siempre: "soy lo que quieres que sea al igual que tú eres lo que yo imaginaré que eres".

Lo que dueles, joder.

-----------------
El ladrón de sueños