Ir al contenido principal

Perdona pero................

"Aquí yace un hombre cuyo nombre se escribió en el agua". "Si tu querido nombre se escribió en el agua, cada gota cayó del rostro de los que te lloran".
"Los castillos en el aire que se construyen sin apenas esfuerzos son difíciles de derribar"
"Hay algo que nadie puede apartar de mí. Algo de lo que ni siquiera puedo hablar porque no sirve de nada, no se puede ni explicar ni comprender. La falta de amor. Perder el amor, el final de un amor, la fuga de un amor. Cuando esto sucede te sientes desnuda y vacía. Aunque quizás estés bien contigo misma, no dejas de ser una belleza sin alma".

Estos son algunos de los pasajes que podemos leer en el libro "Perdona pero quiero casarme contigo" de Federico Moccia. Leí el primero por curiosidad, "Perdona si te llamo amor" y necesitaba más de la historia, de los personajes, de su evolución personal y sentimental. Me ha sorprendido, pero sobre todo me ha emocionado. He de reconocer que durante las últimas 300 páginas, más o menos, no he parado de llorar a "moco tendido". Es una historia que abre el candado del corazón. Simple, hermosa, pasional, no hay palabras para describir el amor. Si queréis reavivar vuestras emociones, ¡No os lo podéis perder!

Comentarios

  1. Yo trabajé de becaria sin cobrar nada =( pero tienes toda la razón al menos hay un sueldo dijo,en este caso el de mi padre.Pero sería vivir con la incertidumbre de no saber qué será de ti mañana.Aun así...a disfrutar al máximo las vacaciones!

    Besos

    ResponderEliminar
  2. ¡Por supuesto! Yo pongo rumbo a Países Bajos la próxima semana por curro. ¡Esperando descubrir Amsterdam! Besos.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Confesó

Entradas populares de este blog

Sin definir

Me hubiera gustado dejar algún texto, pero el día no ha sido muy bueno. La verdad es que hay días que sería mejor no levantarse. Os dejo por unos días. Voy a perderme entre playas y bosques, ruinas de otros tiempos, pasadizos a otros mundos, atardeceres con ojos a medio abrir y, tal vez, locuras de corazón. Espero volver con aires renovados, inspiración a borbotones y medias sonrisas sin descubrir. Besos a tod@s. Entrad en septiembre con recuerdos veraniegos y esperanza de próximas escapadas.

Fluir

Mis nalgas rozan tu cuerpo mientras te dirijo una mirada de disculpa. Tu mano permanece sujeta a una copa de vino y en tu mirada vislumbro la rabia por sentirme y no tenerme. Mis tacones se van alejando de ti y con cada peldaño que desciendo mi minifalda es agitada como si el viento deseara revelar mis secretos. Nos separan algunos metros, pero siento el calor de tu mirada en mi entrepierna. Veo tus susurros en la oreja de otra, tus labios acariciando su piel, tu sonrisa traviesa, pero tu mirada fija en mí, en mis ojos; divisando cómo muerdo mis labios, cómo muevo mis caderas al compás de la música. Tal vez tu mano empiece a descender y tal vez veas pasar mi trasero cerca del tuyo; tal vez te susurre desde la distancia “mis labios hubieran deseado a los tuyos”; tal vez hubieras agarrado mi mano, hubieras girado mi cuerpo y me hubieras robado un beso lento, sabroso, caliente, húmedo. Sin embargo, aquí seguimos, separados por cuerpos embriagados de alcohol, pero carentes de pasión. Dejo...

Querido diario

Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía.  Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...