Ir al contenido principal

Primero la evolución, después la perfección

Como se puede comprobar llevo meses sin mostrar ideas, aunque tampoco me puse a ello. Esperaba encontrar la idea, la inspiración, la perfección, pero acabo de darme cuenta que para llegar a conseguirla, primero hay que aprender y, por consiguiente, evolucionar. Por tanto, seguramente lo que aparezca a partir de ahora no sea bueno, pero será el comienzo de una evolución. Así por lo menos es como ha sido mi evolución en mi trabajo: comencé como becaria para acabar siendo funcionaria interina. No se preocupen, seguiré en la lucha, aunque el camino se muestra largo.
En estos últimos meses, no he dispuesto de demasiado tiempo ni para mí, ni para mi ocio, aunque espero tener un año sabático en lo que a estudios se refiere y buscar en mi interior aquello que uno desea y que nunca tuvo fuerzas de hacer. (La falta de comas me recuerda a mis lecturas de Saramago). Confío en que mis letras no son sean tan caóticas, pero por supuesto no crean que es una comparación, simplemente una anotación.
Como decía Picasso: "la inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando" (perdonen si la cita no es textual, no dispongo de buena memoria, para algunas cosas). Por lo que he tomado la decisión de dedicar un tiempo a buscar esa inspiración y seguro que algún día me toca.

Comentarios

Publicar un comentario

Confesó

Entradas populares de este blog

Sin definir

Me hubiera gustado dejar algún texto, pero el día no ha sido muy bueno. La verdad es que hay días que sería mejor no levantarse. Os dejo por unos días. Voy a perderme entre playas y bosques, ruinas de otros tiempos, pasadizos a otros mundos, atardeceres con ojos a medio abrir y, tal vez, locuras de corazón. Espero volver con aires renovados, inspiración a borbotones y medias sonrisas sin descubrir. Besos a tod@s. Entrad en septiembre con recuerdos veraniegos y esperanza de próximas escapadas.

Fluir

Mis nalgas rozan tu cuerpo mientras te dirijo una mirada de disculpa. Tu mano permanece sujeta a una copa de vino y en tu mirada vislumbro la rabia por sentirme y no tenerme. Mis tacones se van alejando de ti y con cada peldaño que desciendo mi minifalda es agitada como si el viento deseara revelar mis secretos. Nos separan algunos metros, pero siento el calor de tu mirada en mi entrepierna. Veo tus susurros en la oreja de otra, tus labios acariciando su piel, tu sonrisa traviesa, pero tu mirada fija en mí, en mis ojos; divisando cómo muerdo mis labios, cómo muevo mis caderas al compás de la música. Tal vez tu mano empiece a descender y tal vez veas pasar mi trasero cerca del tuyo; tal vez te susurre desde la distancia “mis labios hubieran deseado a los tuyos”; tal vez hubieras agarrado mi mano, hubieras girado mi cuerpo y me hubieras robado un beso lento, sabroso, caliente, húmedo. Sin embargo, aquí seguimos, separados por cuerpos embriagados de alcohol, pero carentes de pasión. Dejo...

Querido diario

Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía.  Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...