Ir al contenido principal

Necesidad

Según la RAE, la palabra necesidad tiene los siguientes significados:

1.
f. Carencia de las cosas que son menester para la conservación de la vida.

2. f. Falta continuada de alimento que hace desfallecer.

3. f. Especial riesgo o peligro que se padece, y en que se necesita pronto auxilio.


Pero, el más interesante es: 2. f. Aquello a lo cual es imposible sustraerse, faltar o resistir.
El ser humano es y será un ser social. No puedes esconderte, necesitarás expresarte, comunicarte. Necesidad de ser un ser social.
Necesito expresar mis inquietudes.
Necesito vencer mi silencio.
Necesito romper mis barreras.
Necesito más.
Necesito contar.
Necesito reír.
Necesito seducir.
Una necesidad tiende a ser algo básico para sobrevivir. Sin embargo, en la sociedad de hoy el término NECESIDAD está oculto bajo el CAPRICHO.
Necesitamos cosas por puro placer y para la integración en un grupo social. Todos pertenecemos a un grupo, aunque éste sea el ANTIGRUPO, al antisocial.
Es así como últimamente me defino. Aunque realmente, es un uso erróneo de la palabra. El antisocial es aquél que va o lucha contra la sociedad. Pero, no soy así. Más bien, parece que la sociedad huye de mí.
Iniciar la búsqueda de ese grupo social, a menudo es fácil. Todo depende de la facilidad de interrelación de cada ser humano.
Al carecer de esa facilidad de comunicación, empiezan los problemas de búsqueda del grupo.
El camino de la vida hace que vayas cambiando de grupo o, en algunos casos, que tu grupo se disuelva, quedando el vacío del grupo. No por decisión, sino, por necesidad.
Necesitamos respirar, corres, beber, vestir, pero inevitablemente, necesito de la sociedad para avanzar, para crecer personalmente.
Ahora, yo busco mi grupo. ¿Dónde está?

Comentarios

Publicar un comentario

Confesó

Entradas populares de este blog

Sin definir

Me hubiera gustado dejar algún texto, pero el día no ha sido muy bueno. La verdad es que hay días que sería mejor no levantarse. Os dejo por unos días. Voy a perderme entre playas y bosques, ruinas de otros tiempos, pasadizos a otros mundos, atardeceres con ojos a medio abrir y, tal vez, locuras de corazón. Espero volver con aires renovados, inspiración a borbotones y medias sonrisas sin descubrir. Besos a tod@s. Entrad en septiembre con recuerdos veraniegos y esperanza de próximas escapadas.

Fluir

Mis nalgas rozan tu cuerpo mientras te dirijo una mirada de disculpa. Tu mano permanece sujeta a una copa de vino y en tu mirada vislumbro la rabia por sentirme y no tenerme. Mis tacones se van alejando de ti y con cada peldaño que desciendo mi minifalda es agitada como si el viento deseara revelar mis secretos. Nos separan algunos metros, pero siento el calor de tu mirada en mi entrepierna. Veo tus susurros en la oreja de otra, tus labios acariciando su piel, tu sonrisa traviesa, pero tu mirada fija en mí, en mis ojos; divisando cómo muerdo mis labios, cómo muevo mis caderas al compás de la música. Tal vez tu mano empiece a descender y tal vez veas pasar mi trasero cerca del tuyo; tal vez te susurre desde la distancia “mis labios hubieran deseado a los tuyos”; tal vez hubieras agarrado mi mano, hubieras girado mi cuerpo y me hubieras robado un beso lento, sabroso, caliente, húmedo. Sin embargo, aquí seguimos, separados por cuerpos embriagados de alcohol, pero carentes de pasión. Dejo...

Querido diario

Querido diario, Hoy venía desarreglado, como si no hubiera tenido tiempo a arreglarse. Tal vez, se haya desnudado para otra. Aunque eso ya no me importa. Hace tiempo que sus aventuras dejaron de importarme, y sin embargo, no consigo escapar de aquí. Parece que este maldito anillo bloquea mis fuerzas, mi voluntad. Hace tiempo que dejé de existir. Ya no existe la Aurora de antes o, por lo menos, hace tiempo que dejé de reconocerme frente al espejo. También dejé de buscar mi reflejo porque odiaba lo que en él veía.  Al principio, te culpabilizas por la situación. Te convences a ti misma que aquello es pasajero, que ha sido un hecho aislado, producto del stress, de la tensión o de cualquier otra cosa nimia que en aquel momento te parece lo más grande del mundo. Pero se repite una y otra vez. En cualquier momento. En cualquier situación. Cualquier día. Intentas prepararte, como si fuera necesario un ejercicio de meditación para calmar su ira, aunque el ejercicio lo hacía yo. Mi i...