jueves, 15 de septiembre de 2011

¿Juegas al escondite?

Adriana se esconde cada noche detrás de una sutil sábana blanca transparente como si eso fuera suficiente para escapar de sí misma. Pero la máscara no es permanente, no es más que una fina capa de maquillaje que se corre con el sudor, las lágrimas o con simples gotas de lluvia, quedando ella sola, desnuda ante sí misma. Ella frente al espejo. Ella contra su reflejo. Ella afrontando su propia realidad, la tristeza de su vida, la soledad de su corazón.
A veces juega a probarse diferentes máscaras que esconde en una pequeña caja de zapatos en el segundo estante de su armario, al fondo, detrás de los zapatos negros de salón que nunca fallan para una cita. Dispone de una máscara de alegría permanente, echando de su lado, la negatividad. O la de la sonrisa bonita y seductora, que hace que todos se fijen en ella. Máscaras de quita y pon, que un día optó por comprar de oferta en el super de la esquina. 
Pero cada noche Adriana se sienta frente al espejo y con el rímel corrido por las lágrimas derramadas le confiesa las penas que guarda detrás de sus ojos.

8 comentarios:

  1. Las máscaras...son una mala vibración.es dificil a veces tener buena cara y mostrar lo que uno es..pero la vida es así..prefiero no llevarla..un beso desde
    Murcia.....seguimos..espero que te gusten mis fotos..sin máscaras...son de la vida misma...

    ResponderEliminar
  2. Por más máscaras que te pongas al final tienes que afrontar la realidad, por es mejor no usarlas, así no tienes que enfrentarte al impacto cuando estás sola. Genial expresado, un beso.

    ResponderEliminar
  3. Aunque nos pongamos máscaras,nuestro auténtico yo siempre estará ahí.Es mejor aceptar las cosas como son en lugar de ocultarlas,porque después será más difícil enfrentarse a la realidad.

    Bah,pensarás que soy una borde por no dejar ni un solo comentario.Si al menos hubiera leído las entradas,aún sin decir nada...pero ni eso.Y no porque yo no quiera,sino porque según Blogger tú no has actualizado.Menos mal que lo he visto por twitter,a partir de ahora estaré más atenta.

    ResponderEliminar
  4. ¿Cuántas máscaras estamos dispuestos a ponernos a lo largo de nuestra existencia?

    Muá.

    ResponderEliminar
  5. Gracias por pasaros. Trataré de pasarme por los blogs aunque últimamente estoy un poco ausente. Beijinhos.

    ResponderEliminar
  6. Es una mierda las máscaras, yo no me pondré ninguna nunca, antes me voy a perderme en medio de la sierra.

    ResponderEliminar
  7. Uno se puede perder en plena Gran Vía, rodeado de cientos de personas. ;)

    ResponderEliminar

Confesó