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Tu ignorancia no es mi felicidad

Desgarramé en dos pero no olvides dejarme mis cicatrices, ésas que demuestran que una vez te amé, que palpité por ti, que no fuiste una mera ilusión.


Rómpeme si quieres, pero te aviso de que ya hace tanto que estoy resquebrajada que ni un trocito conseguirás arrancarme.

Golpéame con tus palabras pues este corazón está antártico de deseos incumplidos. 

Olvídame si se te antoja pero mis sueños seguirán perteneciéndote..

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