No avisó. No dejó nota en el frigorífico. Ni siquiera una llamada de advertencia. Preparó una pequeña maleta y antes de cruzar el umbral, echó la vista hacia la casa que la había cobijado en los últimos cinco años. La que ella había considerado su hogar hasta hace aproximadamente un año, cuando todo cambió. Él tampoco le avisó. De repente, un día, ella se dio cuenta que sus ojos no guardaban el cariño que antes le profesaban. Las caricias se distanciaron al igual que él, cada vez más distante, más desconocido. Ella tardó en aceptarlo, pero el amor al igual que viene se va, sin avisar, sin poder evitarlo. Él no era el culpable, solamente pasó, al igual que las cosas que tienen que pasar: un accidente de tráfico, un error en el informe de administración. Siempre atento, siempre trabajando para evitar la más mínima incidencia, pero, un día de repente, sucede y todo cambia, tu propia visión de las cosas cambia. Y, ahora, ella, dolida, triste, cierra aquella puerta por última vez, es...
Palabras que forman frases. Párrafos que expresan sentimientos.