miércoles, 29 de septiembre de 2010

Todo acabó

A las 3.43 horas acabó todo. He dejado de sentir el temor que me abordaba en cada despertar. Mis únicos momentos de felicidad, eran cuando tendía mi cuerpo, cerraba mis párpados y me sumergía en otro mundo, un mundo donde el miedo no formaba parte de mi ser. Ahora puedo gritar, decírselo a su cara, que ya todo acabó. Ya no permitiré que me haga más daño. No le permitiré que haga de mi corazón, un corazón maltrecho, sacudido por sus temibles palabras, siempre llenas de horror. Mi mente estaba sumergida en manos levantadas, gritos ensordecedores y heridas profundas, de ésas que sólo dejan huella en el recuerdo. 

Ahora, todo llegó a su fin. 

Como otra noche más, entró por la puerta tambaleándose y susurrando con dulzura una vieja canción que una vez le cantó a mis oídos, a nuestro amor. Mi cuerpo, protegido bajo las sábanas, empezó a temblar. Parecía prever que esta vez sería diferente, que habría un final. Su sombra se asomó a través de la puerta, como un fantasma que busca a una víctima que estremecer. No escuché sus pisadas ni su respiración entrecortada hasta que mi cabello pendía de su mano izquierda. Sentí las sacudidas. Mi cuerpo era zarandeado de un lado a otro de nuestra habitación hasta que lo dejó caer frente a la puerta del baño. 
Intenté erguirme, pero cuando conseguí reunir todas mis fuerzas, se abalanzó sobre mí. El camisón fue separado de mi blanca piel. Yo lo miraba con perplejidad, sin comprender por qué ya no sentía el roce con mi piel. El primer golpe fue suave. Una leve caricia, me atrevería a decir. Pero, pronto recuperó las fuerzas perdidas por el alcohol y desató su rabia, su frustración, su debilidad, con mi mente, con mis recuerdos, con mi futuro. Sólo recuerdo los primeros golpes, el resto están guardados en el rincón más remoto de mi mente. 
Todo acabó. Alguien me dijo que su cuerpo yacía malherido en el suelo del comedor. Yo fui encontrada en la puerta de entrada, con la vista fija mirando hacia el exterior, con mis dedos acariciando la libertad. Ahora, estoy luchando por sobrevivir. Mi cuerpo está tumbado en una vieja cama de hospital, rodeado de médicos, enfermeras y medicamentos en vía, pero no necesito calmantes. La libertad, la felicidad, la ausencia de dolor son los calmantes de mi nueva vida, la vida que estoy luchando por recuperar. Las heridas del alma, los recuerdos malditos, todo esto será sepultado en mi cerebro por nuevos cimientos. Sólo espero despertar, él no debe ganar.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Él

Él es diferente. Este tipo de chicos que sabes que deberías estar evitando pero que hay una fuerza mayor que te atrae hacia él. No huye del compromiso, sin embargo nunca expresa sus pensamientos, esas oscuras fuerzas malignas que recorren su mente a cada momento. Por eso, es difícil unirte a él por demasiado tiempo. Dudo que haya tenido ninguna relación de más de un año y hasta puedo asegurar que ninguna de las que compartieron su cama podrían revelar su verdadero yo. Algunos pensarían que su rollo es el tétrico, el gótico, más por su vestimenta impregnada de oscuridad, que por su forma de actuar. Es de aquellos chicos que protegen a cualquier damisela. Es un tipo duro, dirían otros. Yo no os podré revelar demasiado de él, no he llegado a conocerlo. Pocos lo conocen realmente. Lo miro en la distancia. Sus gestos, sus facciones acentuadas, su pelo recién cortado, sus jeans ajustados, sus amplias camisetas negras. Suspiro por él en la distancia, oculta para sus gafas negras. Algunas elegirían otros elementos destacables, sin embargo, yo os recomiendo que os quedéis con esa mirada penetrante (nunca pensé que unos ojos marrones pudieran ser tan intensos), esos brazos de protección ante el mundo y ese torso dorado por el sol y creado por el esfuerzo. Tal vez algún día os podré revelar sus inquietudes. Tal vez algún día él me las revele a mí. Sólo os puedo decir que esta noche dormiré sintiéndome cercana a él.

domingo, 26 de septiembre de 2010

¿Te consideras una solitaria o una persona que siempre desea estar acompañada?

Siempre he vivido para mis adentros. Me cuesta mucho expresar mis sentimientos incluso mostrar mi forma de ser en todo su esplendor. Sin embargo, hay momentos que me gusta estar rodeada de gente con la que me sienta cómoda. Aunque, es difícil encontrar a esa gente.

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¿Como es un día en la vida de Ardid ?

Imagino que como la de cualquiera. Trabajar, ver tv, navegar por internet, leer, ir al gym (esto depende del mes. Creo que debería buscar una compañera de gym, sería más motivador), visitar a mi madre. Lo normal, vamos.

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sábado, 25 de septiembre de 2010

¿Cuanto de autobiográfico hay en lo que escribes?

Creo que siempre hay una parte de mí en cada texto. Intento plasmar en el personaje principal aquello que yo siento o creo que sentiría en cada ocasión. Lo veo como mi alter ego. La idea puede venir de un comentario, de una canción o de un hecho cualquiera.

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¿y tú, porque creaste un blog? ;)

Hacía tiempo que deseaba desarrollar mi imaginación. Siempre me ha llamado la atención la escritura, pero en mi vida lo había intentado, a excepción de un intento fallido de diario. Mi vida no es tan interesante como para describirla. Me gusta más crear universos paralelos. Además, no me gusta que el mundo avance sin mí.

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viernes, 24 de septiembre de 2010

Fotografía

Hoy me he matriculado en mi primer curso de fotografía. Es de iniciación, por lo que podré aprender las técnicas y la mejor manera de salir "decente" en una foto. Según mi opinión, acostumbro a salir perjudicada en las fotos, pero también es cierto que soy bastante crítica conmigo misma.
El curso estaba bastante demandado por lo que ha sido una suerte conseguir una de las plazas disponibles. Espero poder mostrar algunos de mis trabajos en breve y que los profesionales me deis vuestra opinión. Y ya sé qué pediré para mi cumpleaños.

Esta semana ha sido bastante caótica y me ha bloqueado la mente. Espero descargarme durante el fin de semana y subir alguna cosilla. ¡Buen fin de semana!

¿Cuántos años pensabas que tenía?(ahora me ha dado curiosidad)

Teniendo en cuenta tu blog, tu forma de expresión y el carácter que se intuye, pensé que tenía entre 27 y 30.

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Eres la primera persona que veo que no contesta las preguntas del formspring(las que te dice el propio FS) en castellano.

Las preguntas eran en portugués, me pareció oportuno hacer lo propio. De todas formas, ayuda haber estudiado el idioma.

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viernes, 17 de septiembre de 2010

Rompiendo la rutina.

El día había sido abrumador. Estela se había pasado la mañana respondiendo larguísimos emails, difíciles de descifrar debido a la falta de vocabulario, tendencia juvenil. El teléfono no paró de sonar. Dudas y dudas antes de partir. Sonrisas agotadas se intuían en su mirada. Al llegar a casa, sólo deseó tender su cuerpo, sentir el frescor que aparecía por la ventana y dejarse mecer por el atardecer. No le escuchó llegar. Sólo sintió cómo su mano se deslizaba entre sus piernas. Sintió el calor que su cuerpo desprendía por su espalda; una pequeña hilera de sudor recorrió su espalda, removiendo su cuerpo, agitándola de su dulce sueño. Abrió sus ojos cuando los de él se posaban sobre los de ella. Sus labios estremecieron su cuello, alterando cada poro de su piel. Su cuerpo desnudo se le ofrecía a ella. Estela llevaba una vieja camiseta y los culotes, que desaparecieron en un pestañear adormilado. Eran dos cuerpos agotados por la rutina diaria, pero dispuestos a complacerse. Trayecto marcado por el suave sabor de unos labios, desde su cuello hasta su ombligo. Caricias lentas recorren su espalda. Pellizcos en nalgas. Chupones en cuello. Agitación. Sudor. Placer. Calor. Sonrisas salvajes. Cuerpos complacidos. Orgásmico placer. 
Ahora, sólo son dos cuerpos tendidos, desnudos, sudorosos, agotados por el placer. El placer de que los sueños, mojados sueños, hayan sido la realidad, su realidad.

Azotes de realidad

Esta semana ha sido bastante larga. El trabajo acumulado de las vacaciones se ha subido hasta mis hombros para retarme a la perdición entre folios olvidados, bolígrafos fantasmas, emails parpadeantes y llamadas del horror. Y rematamos la semana con tormenta de granizos azotando mis cristales. Las ruedas del coche luchando para continuar. Mis excesivos deseos de permanecer bajo mi techo familiar, olvidando la responsabilidad. Mi cuerpo empezó a  temblar tras cada granizo, cada trueno. Los relámpagos convertían la oscuridad absoluta en plena claridad. Sólo unos minutos de terror, extensos, largos, interminables minutos.
Espero que el fin de semana sea más tranquilo y me dé tiempo a subir alguna cosilla. ¡Buen finde!